El sueco no ha conseguido ser fichado en otro equipo, debido a que nadie puede pagar lo que vale. Evidentemente, la crisis económica ha afectado a todos, menos al sueco, que cobra 12 millones de euros por temporada.

Por tal motivo, el delantero originario de Suecia continuará en el Barça.

Pep Guardiola, por su parte, cree que puede ser útil, aunque espera que no sea sólo para ser el suplente de Villa.